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Title: Vinculos, transferencia y transversalidad en la clinica grupal. Un estudio realizado en la casa de la niñez II, con niños y adolescentes varones entre 8 y 17 años con experiencia de vida en calle
Authors: Leiva, Paola
Advisor: Gladys Montero
Keywords: TRANSFERENCIA
TRANSVERSALIDAD
CLINICA
GRUPAL
Issue Date: 17-Mar-2011
Abstract: En América Latina el fenómeno de la callejización se agudiza cada día más transformándose en un problema social, gestando una población vulnerable del entorno callejero. En nuestro país este emergente se ha ido desarrollando a pasos muy gigantescos. UNICEF indica que existe un aproximado de cien millones de niños que viven en las calles del mundo. En algunas metrópolis de América Latina hay más de 100.0001 niños que viven en las calles, se ha ido incrementando este fenómeno y se ha condenando a estos niños a ser llamados niños de la calle o niños en la calle, lo cual hace referencia simplemente a un espacio más y no a un sujeto con identidad propia y con una historia personal. En este punto se desarrolla un “problema social” el cuál surge cuando la subjetividad de estos niños no desea y no necesita ingresar en el sistema de opresión, es aquí cuando estos chicos, que roban que trabajan en la calle, que mendigan se transforman en los indeseables los que necesitan y deben ser eliminados; en una primera etapa se los elimina con la indiferencia ese sentir lejos el problema, el buscar responsables pero no soluciones, el entregar monedas por las ventanas de los autos, comprando en pequeñas cuotas el descanso nocturno. "La enfermedad es un intento de elaboración del sufrimiento provocado por la intensidad de los miedos básicos. Es un intento fallido por la utilización de mecanismos de defensas estereotipadas y rígidas que son incapaces para mantener al sujeto en un estado de adaptación activa al medio. Este es un proceso que acarrea la alineación del grupo del que el sujeto que enferma es portavoz". 2 Cuando sigue avanzando el problema y los niños se transforman en adolescentes “delincuentes” la sociedad busca una solución Light a este fenómeno y crean los escuadrones de muerte que van eliminando a este tipo de grupo de irredimibles 1 www.unicef.org/spanish 2 E. Pichón Rivière. Transferencia y contratransferencia en la situación grupal pag, 152 delincuentes que perturban la seguridad social; murieron un promedio de 15 niños diarios en las calles de Brasil y Colombia y no se pudo terminar con esta realidad social. En las favelas se naturalizo la muerte y condenó sus vidas tal como condena la pobreza y margina a los excluidos que el mismo sistema crea. Este fenómeno de los niños con experiencia de vida en calle ha ido incrementándose en los últimos años a nivel mundial, transformándose en un problema social, gestando una población vulnerable del entorno callejero. En nuestro país este emergente se ha ido desarrollando a pasos muy gigantescos. La encuesta realizada en 2004 por el Distrito Metropolitano indica que el total de niños y adolescentes que viven en situación de calle es de 2228. Estos niños pasan la mayor parte de su vida en la calle, establecen redes, sistemas de vinculación a través de la calle por lo cual debemos llamarlos niños con experiencia de vida en la calle, esta nominación nos permitirá establecernos de mejor manera en el contexto y poder realizar un mejor trabajo con los niños. El Distrito Metropolitano de Quito ante el crecimiento de la callejización de niños y adolescentes ha buscado las formas de responder ante este emergente social por lo cual ha implementado y auspiciado diversos programas de inclusión, las granjas, las aldeas, hogares, casas para el menor. En están instituciones se han ido desplegando diversos programas para la reinserción de los niños y adolescentes en riesgo, han elaborado diversas visiones, misiones y caracterizaciones. Para responder a este problema social del aumento de niños en las calles se han creado centros los cuales se rigen por los artículos del Código de la Niñez y Adolescencia ha creado estos centros, los cuales se manejan en dos discursos ambivalentes de control y de amor hacia los chicos.. Actúan como casas que mantienen escondido el resultado de la exclusión social, el maltrato y la falta de intervención. La institución pasa a tener una funcionalidad y genera exigencias en cada miembro del equipo para el trabajo con los chicos. En Quito se los encuentran desde tempranas edades 5-8 años niños que fueron abandonados, salieron de sus hogares o los expulsaron sus familias; en estos hogares el vinculo se ha conformado a partir del maltrato, el cual va generando un malestar continuo en la familia, el chico resulta un deposito de las frustraciones y problemáticas familiares. No existe una familia tipo para que los niños salgan de su hogar, existen diversas causas y factores que posibilitan el abandono ya sea psíquico o físico los mas importes son: causas estructurales, contexto socioeconómico, expulsión del hogar, abandono, maltrato intrafamiliar, carencia de hogar, causas socio-educativo-culturales, abuso sexual, etc. Al salir el niño del hogar, encuentra un medio completamente hostil, en el cual tiene que realizar varias tareas para su supervivencia, la mendicidad, el trabajo informal, el hurto, recolección de desechos. Estos trabajos son temporales y están dados por la edad del niño, a cortas edades la mendicidad les posibilita adquirir dinero de una manera rápida, la gente se compadece de esos pequeños y frágiles niños, observa el estado de su ropa, su cuerpo sucio y vulnerable y entregan dinero para poder concebirse como un sujeto que ayuda al necesitado. Mientras los niños van creciendo tienen que ir encontrando más herramientas para obtener dinero. Todos estos trabajos le van generando un status y van estableciendo su rol y sus autorepresentaciones. La calle le exige que desarrolle herramientas para la supervivencia en el cuál se sobresale la importancia del aquí y el ahora, buscar un sitio donde dormir, el tener que comer y establecer contacto con el otro que le posibilite un medio de protección mutua e identificación de su vida actual. Los chicos que tiene experiencia de vida en calle se configuran en situaciones que exigen una formación psíquica que no han desarrollado todavía y les exige que manejen un acting out que les permita sobrevivir en la calle. En la calle se llega a distorsionar los referentes, y la demanda tanto materna como paterna es evidente. Se les ha exigido crecer tempranamente y olvidarse de la niñez, tomar decisiones de un momento a otro y tener la capacidad de resolver los problemas rápidamente; duermen en parques, hoteles, casas abandonadas, en puentes y demás sitios, todos con altos índices de peligrosidad. En estos sitios encuentran a otros pares y suelen conforman grupos que les permita desarrollar procesos de identificación, de pertenencia y de compensación de carencias. Las redes vinculares se encuentran desarrollas con sus actividades diarias de la calle, con sus pares, su grupo, sus compañeros. De manera latente como se indica anteriormente demandan la presencia de normas y protección por lo cuál acuden a instituciones buscando un lugar para recuperarse del ambiente de la calle. Es importante trabajar e investigar con estos niños y adolescentes que han crecido por las exigencias del medio. Relacionar su historia personal con su estado actual y preguntarnos que podemos hacer por el otro. Cuando el niño o adolescente ingresa a una comunidad terapéutica, se le inscribe dentro de las normas de la misma. Se le exige desarrollar un proceso de búsqueda llamado meta de vida para lo cual deben ingresar a terapia individual como requisito para permanecer en el programa. Para que un proceso terapéutico con los niños y adolescentes de experiencia de vida en calle comience a ejecutarse como un verdadero análisis de la problemática del sujeto debe pasar el terapeuta por una convivencia muy estrecha con los niños y adolescentes y necesita de varias sesiones para poder obtener datos e información que nos ayuden a generar procesos sanadores. Este proceso sanador se evidencia de mejor manera en la terapia grupal en la cual se encuentran varias psiques individuales que conforman una psique común con demanda propia. En el espacio para el trabajo grupal se van instaurando roles los cuales no son designados de manera explicita. El coordinador cumple la función materna o paterna según la demanda inconsciente del grupo: ley, compañía, protección, identificación. Tomando como premisa la ambivalencia que tiene esta población hacia la madre, se observa una demanda poderosamente ambivalente para que el terapeuta cumpla esta función, para poder re-estructurar las proyecciones, identificaciones e idealizaciones de la figura materna. La función paterna también es parte importante en la coordinación del grupo en donde se viven poderosamente sentimientos que tienen que ver con la antigua relación Hijo-Padre; tensiones entre la rebeldía y el sometimiento frente al depositario de la autoridad. Tensiones que dan lugar, de forma muy viva a vivencias de rivalidad entre hermanos/iguales. "Y cuando estés cerca yo tomaré tus ojos y los pondré en el lugar de los míos, y tú tomarás mis ojos y los pondrás en el lugar de los tuyos. Y entonces yo te miraré a ti con tus ojos y tú a mi con los míos" 3el grupo permite revivir las emociones, las ansiedades y Moreno, J.L.: 1966. Psicoterapia de Grupo y Psicodrama. México. Pag 58 los conflictos originarios de la vida humana para que puedan ser re-elaborarlos, el grupo se transforma en el otro, en ese otro que va a permitir analizarme, que resuenen los sentimientos, que produzca identificaciones, que generen amplificaciones y en ese espacio de dramatización y de compartir inconscientemente a través del juego, llegar a desarrollar una situación empática que muchas veces sin necesidad de interpretación resulta sanadora. En pacientes que “resisten” el tratamiento psicoanalítico tradicional el grupo se erige como un proceso grupal sanador. Los sujetos ontogénicamente se han desarrollado en grupos, al revisar la historia del desarrollo de los seres humanos en los orígenes vivían y compartían en manada, es decir aprendían del otro y de la comunidad, se fueron desarrollando los contextos hasta la actualidad y se sigue viviendo en grupo, ya sea en la vida familiar, escolar, en la comunidad, siempre se ha buscado ambientes grupales. Filogenéticamente el sujeto en los primeros estados de vida se encuentra fragmentado no se diferencia el mundo interno del externo y recibe el pecho materno mas se inscribe dentro de un solo cuerpo: la simbiosis, la cual sería el primer tipo de contacto con el otro donde recibimos estímulos, nos encontramos en un estado de protección y con el llanto demandamos placer. Al romper el narcisismo primario se puede empezar a diferenciar entre el mundo externo e interno, se socializa y se inscribe dentro del sistema. Al encontrarse con niños y adolescentes que han tenido experiencia de vida en calle, encontramos sujetos que han tenido que construir su subjetivada en condiciones extremas, los cuáles poseen imágenes desorganizadas de su familia, frágil concepción de sí mismo, contenidos depresivos, necesidad de dependencia no resuelta, altos niveles de desconfianza, vínculos con gran carga agresiva, expresión de rechazo, conductas ansiosas, temores y fobias, dificultad para organizar visión del futuro Se puede explicar en cierta manera ese estado actual de los niños y adolescentes con experiencia de vida en calle a través de las Teoría de las relaciones de Pichón Riviere en la cual las primeras relaciones de la vida del niño son primordiales para el proceso de conformación de la subjetividad de los individuos, la función materna permite ese contacto entre mundo externo e interno es la portavoz de la cultura. La madre posibilita la construcción del aparato psíquico, le permite significar al niño y erigir su campo simbólico. Elabora al objeto, desarrolla vínculos, afectos y permite surgir del narcisismo primario lo que posibilitaría generar nuevas relaciones con el otro. Está seguido por un proceso primario donde ya pueden elaborar representaciones en ausencia del objeto. Los primeros rudimentos de la representación especular posibilitando la discriminación frente al espejo, que tiene que ver con algo que está fuera de mi que me posibilita pensar: "ese soy yo". La presencia del otro me devuelve una imagen que me confirma o no la representación que yo tengo de mi mismo (triangulación especular, la mirada del otro) Por último el proceso secundario permitirá una nueva identificación, el niño ya ingresa al mundo simbólico gracias al otro que se lo posibilita, realiza un proceso de apropiación del leguaje, de la cultura. Esto hace que pueda fijar el afecto en términos de libertad a los sentimientos (registro conciente del afecto). Se establece un contrato narcisista entre el niño y el otro, hay una aceptación del niño que ha resignado algo de su narcisismo para someterse al mundo simbólico. Ha aceptado el lenguaje de la cultura como propio. Es decir que la sociedad me ofrece pertenencia a un lugar de la misma. Este niño ya estará en condiciones de vivir en autonomía del otro. Nuestras relaciones objétales y nuestro apego marcaran nuestros posteriores vínculos y las formas de relación por lo cual al salir del hogar no se desarrolla este proceso completamente, los niños desarrollan vínculos ambivalentes hacia las funciones materna y paterna, lo simbólico se encuentra desestructurado y la introyección de la ley es deficiente, los modelos identificatorios los encuentra en la calle y con su grupo, el ideal se construye a partir de fantasías de su familia. La vida en la calle más que una patología individual, representa un sistema de relaciones y representaciones construidos a partir de una realidad concreta por un grupo específico y cumple entre muchas otras cosas la función de brindar un sentido de identidad que es necesario para la construcción y supervivencia del sujeto en lo individual y lo colectivo. Los niños en situación de calle construyen subjetividades a través de los dispositivos discursivos de la estructura (calle) y de su ocupante (niño en situación de calle). Esta distancia que existe entre el niño y el lugar es la que evidencia los síntomas tanto en el niño (adicciones, enfermedades físicas o psicológicas) como en el lugar (delincuencia, trabajo informal, inseguridad). Cuando el niño y adolescente ingresa a las instituciones muchas veces son tomadas, como lugares de paso que le permiten estar un momento en recuperación a nivel físico y le posibilitan tener un espacio más seguro que la calle. Entran en la búsqueda de abrigo de manera manifiesta pero de una forma latente puede ser que estén ingresando en busca de referentes para poder establecer vínculos con las figuras y roles que carecieron., ingresan a la pre-comunidad que es un tiempo de siete días para que el niño, adolescente o la institución observen si el proyecto es el adecuado para ellos. La Casa de la Niñez 2 considera su espacio como terapéutico y busca que cada actividad que se realice en la casa tenga las características de “terapéutico”. El trabajo individual, genera muchos contenidos, se establecen vínculos y él va estableciendo roles para restaurar y reconstruir sus objetos introyectados. Al trabajar en grupo con los niños y adolescentes, en un primer momento en el cual se encuentran en la serialidad y no existe fantasía grupales, redes identificatorias, se evidencia las defensas y a través de la creatividad y la ideología del coordinador : “la ideología a la que se adscriba el coordinador va a ir conformando su que hacer, promoviendo o no la restauración de la palabra; promoviendo o no el recuerdo en lugar de olvido; diferenciando o no el silencio producto del terror de la privacidad” 4 al trabajar con grupo de niños y adolescentes que han sido excluidos, el coordinador tiene que poseer una visión de lo que exige el grupo y de las exigencias de la institución, para poder diferenciar la importancia del inconsciente social, promover reconstrucciones que no estén dadas por lo institucional, que estén dadas por la palabra del grupo, por ,las fantasías y las redes vinculares que se han ido forjando en la conformación grupal. En Pavlosky, Lo Grupal 4, Ediciones búsqueda Pág. 156 los niños en situación de calle la introyección de lo simbólico es muy deficiente en tal virtud asimilan ley a represión. Distinguir entre los grupo sujeto y objeto, el que actúa como soporte institucional o el que actúa por el grupo y su producción., grupos que poseen y usan la palabra para la reparación y grupos que aseguran el proceso de autoconservación. Como Pavlosky lo manifiesta en su artículo por una ética de la enunciación el poder teme los grupos sujeto y facilita los grupos objeto, un grupo debería valorarse por su capacidad de enunciación y no por su perdurabilidad. Se busca la conformación de grupos que generen un espacio de producción inconsciente y no un grupo que mantenga las quejas manifiestas, muchas veces no se encontrara la interpretación, ya que no es lo buscado o anhelado, la demanda latente, la recuperación, la reparación la producción y como fin último la transformación. Es aquí que toma vital importancia el hecho de transferencia y transversalidad en el rol coordinador. La transferencia en la clínica individual posibilita el proceso terapéutico por la evocacuón de las figuras y la posible resignificación elaboración de duelos en el espacio terapéutico. Muchos analistas se resisten al trabajo grupal, por ansiedades en su psicopatología vincular que no han sido analizados por lo cuál priva a los pacientes de las terapias grupales, disminuyendo el valor del trabajo grupal en la psique individual. El trabajo se realiza con los niños y adolescentes varones entre 8 y 17 años que ingresan y permanecen en la Casa de la Niñez 2 en la Ciudad de Quito Ecuador. Los niños que ingresan a este proyecto se caracterizan por ser una población con experiencia de vida en calle, mendicidad, indigencia, abandono, la relación con la familia es distante o nula en muchos de los casos, el status socio económico se lo describe como bajo, altos índices de violencia familiar. Dirección: puente N° 8 Urbanización La Armenia 3a principal y trasversal 6B. Se trabaja con Niños y adolescentes varones de entre 8 a 17 años, que se encuentran en situación de calle, indigencia, que mendigan y/o se envuelven en conductas infractoras. Es necesario puntualizar que el trabajo se realizara en dos grupos debido a la concurrencia de participantes dividiéndose así en dos responsables por cada grupo. En la casa de la Niñez II surge un espacio que es la grupo terapéutico el cual reactiva y resurge, los conflictos de los participantes, creando y generando transformación en cada sesión, por las representaciones e identificaciones que surgen y se desarrollan en el espacio psicodramático. La diferencia entre una dinámica grupal y el análisis terapia grupal reside en la forma de abordaje hacia los sujetos. En pacientes que “resisten” el tratamiento psicoanalítico tradicional el grupo se erige como un proceso grupal sanador. Cuando un grupo pasa de ser una serialidad a un imaginario grupal con fantasmas propios y redes vinculares ¿qué papel cumple la transferencia vínculos y transversalidad para la producción grupal y hasta que nivel es necesario una interpretación grupal? En el transcurso de esta investigación se procederá a responder esta interrogante. En esta investigación tiene como objetivo general Comparar el vínculo, la transferencia y la transversalidad en el manejo de grupos buscando establecer la relevancia de la interpretación en el proceso grupal. Para lo cual se analizará los tipos de vínculos en la clínica grupal con los niños y adolescentes con experiencia de vida en calle, para establecer métodos operativos de trabajo grupal con dicha población, indagar acerca de la transferencia y su dinámica en el grupo, para evaluar la importancia de la interpretación y la producción de una estática grupal Establecer en qué medida transversalidad aumenta la producción grupal y junto con la creatividad posibilita una mayor representación y configuración de redes inconscientes en la dinámica grupal La metodología de esta investigación será bajo el paradigma cualitativo el cual evita la cuantificación, se utiliza herramientas como registros narrativos (diarios de campo anexados), observación participante, la investigación se hace en un contexto estructurado que es la terapia grupal y el análisis de las situaciones en ese espacio. No se rige bajo estándares de medición por lo cual las sesiones grupales no han sido grabadas, se cuenta con un observador participante para el registro de la información pertinente, posteriormente se realizara un análisis de estos diarios de campo, generando una interpretación de la dinámica grupal con los chicos con experiencia de vida en calle. La comunicación es horizontal entre el investigador y los investigados produce una mayor naturalidad y habilidad de estudiar los factores sociales, es un estudio a pequeña escala que no busca la generalización, este método busca la creación de una teoría el vinculo, la transferencia y la transversalidad con chicos con experiencia de vida en calle. No tiene reglas de procedimiento, las estrategias que se usaran son el conocimiento de los procesos y estructura grupal, la técnica utilizada será el psicodrama en cual no se da cabida a la medición. Se analizara todo lo derivado de las técnicas de observación y exploración y se realiza una interpretación, tomando en cuanto lo latente y manifiesto El conocimiento que se desarrolla en este trabajo no surge de una suma de hechos empíricos, se basa en la construcción interpretativa, dando expresión al sujeto. El proceso de producción es interactivo, en el análisis del equipo técnico y de los sujetos. El análisis en el trabajo grupal que presupone la investigación. Esto implica comprender la investigación como proceso que asimila los imprevistos de los sistemas de comunicación humana y que incluso utiliza estos imprevistos como elementos de significación. Los diálogos desarrollados en el proceso terapéutico grupal construyen la teoría y da información a la investigación. El conocimiento generado a través de la coordinación en grupos terapéuticos con una base teórica previa. Se trabajara con dos grupos divididos por edades, el primer grupo está conformado por niños de 8 a 12 años se trabajara una vez por semana los días lunes con duración de una hora a dos horas. El proceso será muy activo y se destacará lo lúdico en los diferentes momentos grupales. El segundo grupo será conformado por adolescentes entre 13 y 18 años se trabajará los días viernes con una duración de una hora y media a dos horas. La influencia del medio social en la construcción de personalidad hay que considerarla a través del proceso de conformación grupal, considerando a este como un proceso global, interactivo de proyección del imaginario grupal. No se puede separa la vida de calle con la vida institucional de los niños y adolescentes por lo cual se busca relacionar su pasado con su vida actual en la conformación de grupos y la relación con el terapeuta. Planificación Terapéutica: los grupos son de corte psicoanalítico y se ha dividido para una mejor compresión la sesión en tres momentos 1.-Caldeamiento: baja los niveles de angustia y resistencia en los participantes, crea de un sentido de cohesión grupal y estrechamiento de las relaciones, se realizan a través de técnicas lúdicas y uso de cuerpo 2.-Producción Grupal: Movilización los contenidos de los participantes, se utilizan las técnicas psicológicas pertinentes, se desarrolla una experiencia individual, donde los participantes producen identificaciones que se valoran a nivel grupal. 4.-Cierre: Culminar la sesión evitando que queden contenidos, sentidos, o movilizaciones sin trabajar o desarrollar, retroalimentación grupal, agradecimiento y despedida El equipo técnico está conformado por un coordinador un Co-coordinación y un observador Coordinación: Una persona encargada del manejo operativo del grupo y dirección psicoterapéutica en general Co-coordinación: Contiene los procesos, crea un asentamiento firme, solidario, cálido. Permite vivir, trabajar, gozar, jugar y programar. Confiado, con prudencia, complementario. Observación: El observador coordinador es el encargado de analizar el desempeño del grupo. En nuestro caso es necesario enfatizar las ideas persecutorias que provoca el observador en el grupo debido a su rol aparentemente pasivo. El primer capítulo partirá de la noción teórica de vinculo desde la escuela de Melanie Klein hasta los postulados de Pichón Riviere, se analizara los diversos tipos de vinculo y como se conforma el sujeto a partir de las primeras relaciones de objeto. Se relacionará XII los estadios de la estructuración psíquica de Klein y el desarrollo de la fantasía, como también el análisis del objeto vincular. El contexto en el análisis de la problemática de la calle y la conformación psíquica que surge en ese espacio se finalizara con la parte clínica en la cual se puntualizará el vínculo patológico y las representaciones psíquicas e imaginarias en el Proyecto Casa de La Niñez El segundo capítulo parte de las teorías de Freud de la transferencia individual y se estructurará un análisis de la transferencia en el grupo partiendo del desarrollo de la transferencia desde la clínica individual para poder comparar la importancia de la interpretación en la transferencia grupal. En el contexto se clarificara el grupo, en sus construcción fantasmatica, ilusiones mitos y redes identificatorias. En la producción clínica se hace un Análisis del clima grupal y sus ansiedades. El tercer capítulo es la exploración de la teoría de la transversalidad en la casa de la niñez, estudio que esclarece la institución y la problemática social y como esto afecta en la producción grupal y la fantasmatica individual. La técnica para el análisis del grupo se basará en el psicodrama, se diferenciara las diversas dramatizaciones y se expondrá ejemplos de análisis de sesiones psicodramáticas en la casa de la niñez. Este capítulo se basa en el análisis del contexto social y la institución por lo cual el contextos se encuentra en todo el capitulo. El trabajo concluirá en el análisis de las recomendaciones y conclusiones de la investigación.
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Capitulo 1.pdfVinculo285.03 kBAdobe PDFView/Open
Capitulo 2.pdfTransferencia en la clinica grupal 165.75 kBAdobe PDFView/Open
Capitulo 3.pdfLa transversalidad130.28 kBAdobe PDFView/Open
Conclusiones y Recomendaciones.pdfConclusiones y Recomendaciones44.67 kBAdobe PDFView/Open
Bibliografia.pdfBibliografia33.86 kBAdobe PDFView/Open
Anexo 1.pdfTablas de resultados228.37 kBAdobe PDFView/Open


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